Seguro que es porque te encanta todo lo que tenga que ver con el cuidado de las mascotas. Si es así, quédate para conocer los detalles del pelaje canino: características, colores, cuidados, etc. ¡No te pierdas nada!
El manto de los perros requiere unos cuidados específicos. Conviene conocer sus particularidades para poder acicalarlo adecuadamente y mantenerlo sano y brillante.
Tanto si convives con un perro como si te planteas formarte en peluquería canina, conocer cómo es su cobertura y cómo tratarlo es el primer paso para hacerlo bien.
El pelaje del perro: características principales
¡No hay dos mascotas iguales! Cada una es especial, al menos a los ojos de su humano de compañía. Por eso, cuando un perro acude a una cita de peluquería, el experto deberá determinar las características particulares de su piel y su pelaje para adaptar el servicio y el tratamiento a sus peculiaridades concretas. ¡También tendrá que adaptarse a sus chapoteos y gamberradas!
¿Esta es tu vocación? Para poder proporcionar los mejores cuidados a cada animal, el peluquero canino deberá, por tanto, conocer todas las características y el manto de la piel de cada animal. Si tú quieres convertirte en un experto en estética canina, puedes adquirir estos conocimientos especializados en el curso de Nubika.
¿Cuál es la composición del pelo de los perros?
El pelaje de los perros está compuesto por dos clases de pelo: el pelo protector y el pelo profundo. Estos dos tipos de pelo nacen de un mismo folículo, cada pelo protector está rodeado de varios pelos profundos.
- El pelo protector forma la capa superior del manto del perro. Esta capa es más gruesa que la inferior y su función principal es proteger al animal de posibles lesiones cutáneas.
- El pelo profundo conforma la capa inferior del manto, la cual es más fina y densa que la otra capa. La principal función de este tipo de pelo es servir de aislante.
Este doble manto explica por qué no todos los perros reaccionan igual al frío, al calor o incluso al cepillado. También es la razón por la que un mismo producto o rutina no sirve para todos. Entender esta estructura es clave para cualquier cuidado posterior y, sobre todo, para evitar errores habituales como el uso de productos inadecuados o técnicas de corte incorrectas.
Los distintos tipos de pelo en perros
El pelo de los perros se clasifica según tres variables diferentes que se combinan entre sí: la estructura, el grosor y la longitud. Por ejemplo, un perro puede tener el pelo rizado, corto y grueso.
Además de esto, hay perros que tienen tan solo una de las capas de pelo y otros que prácticamente no tienen pelo. ¡Cada animal es un mundo!
El pelo corto
Los perros de pelo corto tienen un manto de entre 1 y 4 cm de largo. Por lo general, estos animales suelen contar con un pelaje liso.
El pelo corto es el más común entre los perros. Algunas razas de pelo corto son las siguientes: el pitbull, el bulldog francés, el chihuahua, el beagle, el doberman, etc.
Es bastante sencillo cuidar este tipo de manto, ya que no requiere baños y cepillados demasiado frecuentes. Bastará con cepillarlo un par de veces por semana y lavarlo cuando esté sucio.
El pelo largo
El pelo largo en los perros es aquel que mide más de 6 cm. Este tipo de pelo suele ser más frágil y requiere más cuidados: cepillados y baños muy frecuentes, desenredos, desparasitaciones, recortes, uso de productos especializados, etc.
Algunos perros de pelo largo son el afgano, los malteses y los yorkshire terrier. Si se les proporcionan los cuidados adecuados, estas mascotas pueden lucir un manto precioso.
Esto no significa que no necesite cuidados. Un cepillado semanal ayuda a eliminar pelo muerto y mantener la piel oxigenada, especialmente en épocas de muda. Además, aunque los baños pueden espaciarse más, es importante no descuidar la higiene, ya que la suciedad también se acumula en la piel.
El pelo medio
En los perros, se considera pelo medio aquel que mide entre 4 y 6 cm. Para cuidar este tipo de manto basta con cepillarlo un par de veces a la semana y lavarlo cuando acumule demasiada suciedad.
El setter irlandés y el border collie son dos tipos de perros que tienen el manto de largo medio.
Suele bastar con uno o dos cepillados semanales para mantenerlo en buen estado. Aun así, es un pelaje que puede acumular polvo y suciedad con relativa facilidad, por lo que conviene mantener una rutina constante de higiene.
El pelo grueso o duro
Hace poco hablamos en este blog sobre el fox terrier de pelo alambre. Este animal tiene un manto áspero, grueso y ligeramente ondulado. El pelo grueso es el que tiene un grosor específico y que suele medir más de 10 cm de largo. Otras razas caninas con este tipo de pelo son el schnauzer o el airedale terrier.
Cuidar el pelo grueso no es sencillo: resulta bastante difícil de cepillar y se enreda con cierta facilidad. Si tenemos una mascota con este tipo de pelo, lo ideal es que la llevemos a la peluquería canina para que sea el experto quien acicale su manto.
Es un tipo de pelo que suele requerir conocimientos técnicos más avanzados, especialmente si se busca mantener su calidad y apariencia a largo plazo.
El pelo rizo
También hay perros que tienen el pelo rizado: los caniches, los kerry blue terrier, los perros de agua españoles, etc. Para cuidar su manto, hay que bañarlos con champús especiales y procurar hidratar sus rizos.
Es recomendable lavar este tipo de pelo cada veinte días más o menos. Además, conviene cepillarlo un poco cada día. Por otro lado, para cortarlo hay que conocer las técnicas más apropiadas.
Por eso, es uno de los casos donde la intervención de un profesional suele marcar una diferencia clara.
Cuidados necesarios del manto de los perros
Más allá del tipo de pelaje, hay factores que influyen directamente en su estado:
- Alimentación: El primero es la alimentación, ya que un perro con una dieta equilibrada y de calidad tendrá un pelo más fuerte, brillante y resistente.
- Cepillado: El cepillado es otro punto clave. No solo sirve para desenredar, sino también para eliminar suciedad, repartir los aceites naturales de la piel y detectar posibles problemas cutáneos antes de que vayan a más.
- Baño: En cuanto al baño, debe ser periódico pero no excesivo. Un lavado demasiado frecuente puede alterar el equilibrio natural de la piel, mientras que uno insuficiente favorece la acumulación de suciedad y parásitos.
- Entorno y actividad: También conviene prestar atención al entorno y al nivel de actividad del animal. El estrés, la falta de estimulación o incluso cambios en la rutina pueden reflejarse en el estado del pelaje.
Los diferentes colores de pelaje de perros
Son muchas las razas de perro que hay, sin embargo, las diferentes instituciones internacionales y los clubes cinológicos reconocen unas 400. Entre tanta variedad, podemos encontrar pelajes de todo tipo y color: monocromático, a manchas, etc.
Entre los más habituales se encuentran los pelajes bicolores, así como patrones como el merle, el atigrado o el arlequín. También es frecuente el contrasombreado, una variación natural en la coloración que cumple funciones de camuflaje.
Aunque este aspecto tiene un componente más visual, también está relacionado con la genética y puede influir en ciertas características del pelaje.
Pelaje monocromático
Aunque no es muy frecuente, existen perros con el manto de un único color sólido. Por ejemplo, los labradores suelen ser de color negro, chocolate o amarillo. Los golden retrievers también son monocromáticos (color oro brillante).
Pelaje de dos colores distintos
Son bastantes los perros que tienen el pelaje de dos colores diferentes. Por ejemplo, el pastor alemán es negro y marrón claro y el husky siberiano, blanco y negro.
Patrones en el manto de los perros
Ciertos perros tienen un manto de colores mezclados que forman un patrón. Por ejemplo, el gran danés puede presentar un patrón que se llama “arlequín”: consiste en manchas negras sobre un fondo blanco. Otros patrones habituales son los siguientes: merle, sal y pimienta, atigrado, etc.
Pelo perro rojizo: razas de este particular color
Uno de los colores más llamativos entre los perros es el rojizo. Esta tonalidad no es demasiado frecuente. Algunas razas que presentan el manto rojo son las siguientes: volpino di Pomerania, el cocker spaniel y el chow chow.
Más que una cuestión estética: la importancia de la peluquería canina
La peluquería canina no se limita a lavar y cortar el pelo. Es un cuidado integral que incluye la higiene, la revisión del estado de la piel, la eliminación de pelo muerto y la aplicación de técnicas específicas según el tipo de pelaje.
Un pelaje descuidado no solo afecta a la apariencia del animal, sino que puede derivar en problemas de salud. Por eso, el trabajo del peluquero canino tiene un componente claro de bienestar.
Y ahí es donde la formación resulta clave. Conocer los tipos de pelo en perros es solo el punto de partida; saber tratarlos correctamente es lo que realmente marca la diferencia.
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